TRAYECTORIA

La relación de Leonel Sánchez con el balón de fútbol comenzó en las canchas de su barrio en San Miguel. El Copal F.C. fue el primer cuadro que lo tuvo en sus filas. Su llegada a Universidad de Chile se produjo cuando tenía sólo 11 años de edad. De cada curso de la escuela Federico Errázuriz, donde estudiaba, sacaron a lo cinco mejores jugadores para llevarlos a una prueba en la "U" bajo la mirada de los entrenadores Luis Tirado Gordillo y el "Perla" Reyes. Al ver el juego y la potencia del remate del pequeño zurdo, Tirado lo incorporó a la tercera infantil de Universidad de Chile para formarlo como jugador.

Al concentrarse en lo que tanto le gustaba, el fútbol, Leonel fue dejando de lado sus estudios. Los encargados de su formación deportiva tuvieron que lidiar mucho con el porfiado muchacho. Pero no hubo caso. El joven sólo pensaba en la pelota.

En sus comienzos ocupó la plaza de entreala izquierdo. Con el correr del tiempo y a medida que iba ganando experiencia, Luis Álamos empezó a incluirlo en el primer equipo. Pero no lo ubicó como entreala, sino de puntero izquierdo, puesto que tantas satisfacciones le dio especialmente por su facilidad para sacar un potente disparo.

Su primer partido oficial con la camiseta azul fue en 1953 contra Everton en el ex estadio de la Universidad Católica de calle Independencia. Ahí debutó al lado de jugadores como Mario Ibáñez, Salvador Arenas, Angel Rodríguez, Hugo Núñez, José Santos Arias, Cárcamo, Alejandro De Lucca, Braulio Musso, Jaime Ramírez y otros tantos. Años después fue figura clave del famoso "Ballet Azul", equipo con el que fue campeón en 1959. Los triunfos siguieron con los títulos de 1962, '64, '65, '67 y '69.

Así comenzó a forjarse el crack que llegó a la selección chilena a los 19 años y que debutó ante Brasil en el Maracaná. Con la "Roja" jugó los Sudamericanos de 1956, '57 y '59; el Panamericano de 1956; las eliminatorias de los Mundiales de Suecia '58 e Inglaterra '66; los Mundiales de 1962 y 1966, y muchos partidos por copas Pacífico, O'Higgins, Carlos Dittborn y Juan Pinto Durán. Se despidió del seleccionado nacional en octubre de 1968, en Lima, jugando la Copa del Pacífico contra Perú.

Fue en la cita mundialista en Chile donde Sánchez logró su actuación más reconocida: goleador del campeonato, autor de un golazo al soviético Lev Yashin, la "Araña Negra", en Arica, y artífice en el honroso tercer lugar del equipo nacional.

En 1970 fue sorpresivamente marginado del club azul por el presidente de ese entonces Carlos Pilassi. Ahí terminó su sueño de terminar su carrera en la "U". Fue entonces cuando "Cua Cua" Hormazábal, entrenador de Colo Colo, lo contactó para reforzar a los albos en una gira. Leonel aceptó y terminó quedándose todo el año, que culminó con la obtención del título. El año siguiente pensó en retirarse con la imagen de campeón, pero apareció Palestino para tentarlo y seguir en carrera. No pudo ascender con los tricolores y pasó a Ferroviarios a petición de Sergio Navarro, donde culminó su carrera el '72.

A comienzos de 1974, Luis Ibarra lo incorporó como entrenador de las divisiones inferiores de la "U". En la hora más difícil para los azules, Sánchez nuevamente estuvo al lado de Ibarra, ahora como su ayudante de campo, para lograr el ascenso a la división de honor y el campeonato de Segunda en 1989.

Aunque terminó su carrera activa de jugador en 1972 defendiendo a Ferro, su despedida oficial se produjo recién en 1995, cuando Universidad de Chile celebró el bicampeonato enfrentando a Boca Juniors encabezado por Diego Armando Maradona. En ese encuentro, Leonel recibió el homenaje de la parcialidad azul que se le había prometido y que por tanto tiempo le fue postergado. Fue la última vez que pisó el césped de Ñuñoa.

Actualmente, dirige en la escuela de fútbol "Ballet Azul" junto con otros ex defensores azules.

Entre muchas anécdotas y hechos importantes, a Leonel Sánchez se le recuerda como parte esencial de una fórmula que le dio incontables triunfos a la "U": centro de Leonel y cabezazo de Carlos Campos. Y no se olvida aquel incidente del Mundial del '62 con el italiano David, al que noqueó con un golpe de puño, sin ser visto por el árbitro.