El pleno de ministros de la Corte Suprema designó al ministro Alejandro Solís para que continúe con el proceso por la muerte del químico de la disuelta Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), Eugenio Berrios. El nombramiento se produjo luego que la ministra que llevaba la investigación, Olga Pérez, dejara el caso tras renunciar al Poder Judicial para asumir un cargo en el Ministerio Público de la Sexta Región. Por esta causa se encuentran procesados seis militares, entre ellos el capitán (r) Jaime Torres Gacitúa, y los generales retirados Hernán Ramírez Rurange y Eugenio Covarrubias. Berríos desapareció de Chile en 1991, en momentos en que era requerido por el juez Adolfo Bañados como testigo clave en la investigación que realizaba sobre el homicidio de Orlando Letelier. En 1992 el químico intentó comunicarse con el cónsul de Chile en Uruguay para informarle que era víctima de persecuciones y denunció en una comisaría que estaba secuestrado por militares chilenos y argentinos. Luego de este episodio, se perdió su rastro hasta que en 1995 fue encontrado muerto en una playa de Uruguay. El cambio de ministro en visita ha generado preocupación en los querellantes, debido a que temen que la ausencia de la jueza Pérez dilate aún más este proceso. Para el abogado de la viuda del químico, Tomás Erhenfeld, este hecho es "lamentable, ya que la jueza Pérez, al ser una conocedora de la Ley, tiene capacidad de investigadora que ha sido fundamental para que el proceso avance, por lo que nos preocupa que llegue un magistrado sin la misma experticia que ella y que haga que la causa retroceda".
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