Sin omitir críticas a la gestión pública del gobierno militar ni escatimar en alabanzas a la voluntad de consenso que mostró la derecha, el Presidente Lagos anunció en La Moneda el "Acuerdo para la Modernización del Estado, la Transparencia y la Promoción del Crecimiento del País”, el que presentó como fruto de un largo trabajo de los gobiernos de la Concertación y de una “respuesta de los partidos políticos que ha estado a la altura de la historia de Chile”. Frente a una audiencia repleta de autoridades de los poderes Ejecutivo y Legislativo, dirigentes políticos de la Concertación y la derecha y miembros de la comisión de probidad que dirige Luis Bates, presidente de Transparencia Internacional, Lagos pronunció su discurso apelando a la “decencia de la sociedad chilena” y al reconocimiento de lo obrado por los gobiernos de la Concertación. "La mejor síntesis de este proceso de cambio desde 1990 es que mientras duplicamos el Producto Nacional y disminuimos a la mitad la pobreza, esto se hizo sin aumentar la presencia del sector público ni su participación en el gasto nacional“, dijo Lagos. Sostuvo que “Chile gana” con el acuerdo sellado hoy para llevar adelante una agenda de 49 propuestas, de las cuales 22 están en curso, y aseguró que los esfuerzos realizados para alcanzar este consenso permitirán “poner al día al Estado de Chile, sacarlo del siglo XX y ponerlo a la altura del siglo XXI”. Durante una reseña del desarrollo histórico de la función pública, Lagos sostuvo que “en el gobierno militar se avanzó mucho en traspasar al sector privado pero poco en regulación”. Recordó que al término de la dictadura se diseñó una “planta paralela de cargos de confianza que hasta el día de hoy se mantienen en la administración pública”. El Presidente dijo que el pensamiento de la Concertación considera las políticas públicas como instrumentos necesarias para garantizar el acceso de todos los ciudadanos a los bienes públicos e indicó que el concepto de esos bienes ha ido cambiando con la historia. Enseguida, lamentó que en el pasado no hubiese existido consenso para adaptar los instrumentos públicos a las nuevas necesidades del país. Al referirse al contexto de escándalos de corrupción en el que se enmarca el acuerdo, declaró que “la sociedad chilena no está contenta con lo que ha visto en los ultimos meses. .. tenemos que ser capaces de aprovechar esta crisis como una oportunidad”. Precisó que se trata de un acuerdo que trasciende a la modernización y destacó que “todas las corrientes de pensamiento han logrado ponerse de acuerdo en un tiempo record”. La ceremonia fue antecedeida de una maratónica jornada de reuniones entre el Presidente y los partidos. A las 10:20 llegó al despacho presidencial el presidente de RN, Sebastián Piñera y a las 11:00 se realizó un encuentro ampliado de Lagos con los presidentes de los partidos de la Concertación, al que le seguió otra mega reunión con los timoneles de todos los partidos con representación parlamentaria. El paquete de 49 materias acordadas con los partidos se divide en tres capítulos: modernización del Estado, transparencia y crecimiento económico. Incluye normas de financiamiento de la política -límite al gasto electoral, transparencia del origen y destino de los recursos-; medidas de probidad parlamentaria que contemplan la redefinición del fuero parlamentario y transparencia de los recursos del Congreso; modernización y probidad del Estado a través de la concursabilidad de los cargos de confianza, fiscalización de compras públicas por licitación y una nueva Ley Orgánica de la Contraloría; además del fortalecimiento de la regionalización y de los municipios. También se propone reimpulsar la Agenda Pro Crecimiento, acelerando iniciativas que ya están en el Congreso, como la Ley Eléctrica, e incorporando otras que aún no ingresan a trámite legislativo. El acuerdo nacional establece un cronograma que ordena el proceso legislativo, buscando la materialización del mayor número de proyectos antes del mensaje presidencial del 21 de mayo y lo restante en el período que va hasta diciembre.
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