Mujeres es la obra literaria más decente de un escritor que de decente no tiene nada. Precisamente la única prueba de la existencia de algo de honestidad y sensibilidad de mortal aporreado en Charles Bukowski se encuentra en este manifiesto de las relaciones humanas y en su máxima: "Más de un hombre bueno acabó en el arroyo por culpa de una mujer". La subvalorada adaptación teatral que se paseó a mediados del año pasado en bares y pubs de la capital mostrando las desdichas de ser demasiado querido cuando no se quiere a nadie, encuentra en el marco del FITAM una oportunidad de ser apreciada a mayor escala y como debe ser. Sobre las tablas y con un bar a la salida. El montaje es una adaptación del homónimo libro de Bukowski a cargo de Juan Pablo López y bajo la dirección del popular Claudio Valenzuela para el elenco de la compañía de teatro Contracción. Se trata de una obra visceral que escarba en las pasiones más llanas de un autor que se funde con su perenne alter ego Henry Chinaski -protagonista de una serie de encuentros y desencuentros con sus amantes- siempre fiel a su biografía de excesos y malas palabras puestas sobre situaciones que le erizarían los pelos a Daniel Vilches. Una honestidad brutal que encuentra a miles de seguidores y que convierte a su obra en uno de los lugares comunes más editados y con eterna cita en las nuevas plumas. Una adaptación teatral se veía venir con éxito. De hecho llegó a compartir cartel en funciones de bar con Bukowski, Bukowski, otra serena puesta en escena amolada a nuestra realidad de literatura de métrica eterna. El amor, un espejismo. Mujeres es una obra acerca del amor. Aunque su génesis se halle en la perversa cabeza de Charles Bukowski y aunque cada página de la novela original esté empapada de alcohol, disputas de remolienda y chicas malas para un chico aún más malo. El viejo Chinaski reverdece para mostrarse en toda su debilidad y devastada figura por la adaptación de López. Qien se define como un ferviente seguidor del autor norteamericano. Quizo adaptarla por la fidelidad con que refleja la soledad del hombre moderno. "El no encontrar jamás al otro, independientemente de estar con la pareja es difícil establecer una relación saludable con cualquier persona", dice con la solemnidad con que un día se le ocurrió convertir Mujeres en una obra teatral. Cuatro chicas recorren la geografía de la vida bohemia de Henry Chinaski. Lydia, la bipolar favorita de Buko, DeeDee la incondicional, Cecilia la novia del mejor amigo y Tanya la nínfula deseosa y deseable que recrean los mejores párrafos de la mejor novela de Bukowski. Una obra de fácil lectura que llega a las tablas con tantos caminos abiertos como callejones sin salida. Claudio Valenzuela, el director, rescata la inicial intención de recrear el mito de las chicas del vividor Chinaski/Bukowski: "Lo que más hemos insistido en el montaje es en llegar a la verdad de la vida del autor, lo más verdadero de su espíritu, a sus defectos, a su estética".  | “El amor es un espejismo”, se lamenta Chinaski en un momento en el que las chicas lo agotan. Es el duro precio de ser un gigoló de cuneta. Cincuentero, seco y sediento de alcohol y problemas la interpretación principal está cargo de Hipólito Gutiérrez, Juan Pablo López, autor, es Bill el amigo y abogado de las tropelías de Chinaski y las niñas son Tatiana Méndez (Lydia), Laura de Marco (DeeDee), Oriana Riquelme (Cecilia) y Macarena Morandé (Tanya). Las mujeres de Bukowski y su relaciópn con el alcohol y la poesía no es un tema nuevo, pero eso no inquieta a autor y director cuando se les consulta respecto a un tema que parece demasiado manoseado en las letras como para verlo convertido en obra de teatro. Para López la obra de Bukowski pasa a través del tiempo. “La soledad el dolor, la cesantía, la pobreza, los perdedores siempre están ahí. Henry es un perdedor y siempre van a haber perdedores”. Por lo mismo, esa única visión pesimista de una vida cruda, salvaje forma de ver la vida cotidiana es la huella digital que se podrá reconocer fácilmente en este estreno del Festival teatro a Mil que parece nuevecito. "Mujeres" Desde el 28 de enero al 2 de febrero en la sala de teatro del "Cultural Norte Sur" Riquelme 226. telefono 672 16 87
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