... se quema el pan. Bastante avanzadas las conversaciones para sentar los criterios bajo los cuales la Concertación se repartirá los cupos para la elección municipal del próximo año –el verdadero termómetro de las presidenciales-, ahora resulta que el colorín Zaldívar quiere nada menos que el 60% de la plantilla. Es como cuando estábamos en el colegio y el equipo que perdía el partido de fútbol quería que los ganadores pagaran las bebidas –o las cervezas, dependiendo de la edad. Hay que ser muy carepalo. Está bien que el colorín haya trabajado como chino todo el año para evitar que la DC se fuera por el sumidero, está bien que siga siendo el partido mayoritario de la Concertación, pero pedir el 60% es un poquito mucho, digo yo. Quizás para un negociador las cifras altas permitan tener un colchón para bajarlas según se de la “cuestión política”, pero Adolfo (qué nombre) debiera reconocer que, tras las sucesivas crisis, ningún partido parece estar en calidad moral de exigirle cosas al resto. Si así fuera, entonces tendríamos que aceptar todas las burradas que dice la derecha a cada rato. El viernes no más, en pleno consejo UDI en Termas de Cauquenes, dieron a conocer una encuesta que arrojaba un apoyo ciudadano del 72% a los acuerdos sobre modernización del Estado logrados entre el gurú Longueira –gurú por lo parecido a Bonvallet, no en lo físico, claro está- y el Presidente Lagos. Era que no. En un partido manejado a la fuerza, sin elecciones y donde no existen voces disidentes o siquiera algo matizadas a lo que diga la directiva, ¿acaso era posible esperar que alguien llevara la contra?. Menos aún cuando los famosos acuerdos le deben haber caído como plomo a RN. Es divertido eso de la encuesta. La hizo la empresa Benchmark, que está dirigida por el diputado UDI Darío Paya –de quien dicen se habría cambiado su apellido verdadero paillamán o paillacán, claramente mapuche-, y se hizo a un universo de 500 personas vía teléfono. Más allá de la escasa representatividad, lo gracioso es que la mitad de los consultados decía reprobar a TODAS las instituciones en sus actos de probidad –otro era que no-, pero que el 62% estimó que el encuentro Lagos Longueira se fundó por el bien del país... resultados convenientes, por decir lo menos. Se nota que la encuesta fue seria y desinteresada. Con razón los políticos son mal evaluados por la ciudadanía. En un país de carepalos, el que no lo sea se pasa de gil.
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