El Foro Social Mundial que inició su tercera versión en la ciudad de Porto Alegre, Brasil, convocando a más de 60 mil personas, es un referente mundial de organizaciones civiles que promulgan la libertad, la necesidad de poner al ser humano como objetivo del crecimiento económico, avanzar a la democratización de los países y no sólo subyugar la política a la apertura de mercados. El evento crece y no sőlo en número de asistentes, sino también en representación y contenidos, razón por la cual durante todo el 2002 el Consejo Internacional que lo dirige trabajó desarrollando la internacionalización del evento, promoviendo la creación de Foros Regionales, Nacionales y Temáticos. Es en esta perspectiva que el próximo Foro será realizado el 2004 en Nueva Delhi, India, con el objeto de incluir a una zona del mundo que por lejanía y escases de recursos ha estado ausente de los dos eventos anteriores. Esta misma razón pone en la discusión del Consejo Internacional si este foro será llamado Mundial, Internacional o Regional. La discusión del nombre no es menor, porque la organización del evento como lo conocemos hasta ahora -esquema de participación abierta como organismo civil y social, o individual-, así como su crecimiento exponencial -el 2001 llegaron 20 mil personas, el 2002 50 mil y ahora se esperan cien mil- pone en jaque esta fórmula. El miércoles Roberto Sávio, en representación del Consejo Internacional, dijo que "Porto Alegre ha llegado al máximo de su capacidad", refiriéndose a los límites de organizar y sintetizar el debate de tanta gente (por nombrar un ejemplo, en Brasil existen 17 mil aparatos de traducción simultánea, y en el foro se realizan paralelamente mil 714 seminarios), además de solucionar aspectos de capacidad física y salubridad pública para acoger durante una semana a cien mil personas en una ciudad que tiene cerca de 600 mil habitantes. El personero admitió que la discusión aún no está saldada e hizo la pregunta: "¿Es posible expandir ilimitadamente el FSM a 150 mil ó 200 mil personas?" y, aunque es claro el camino de la internacionalización, aún no se concuerdan las nuevas fórmulas para administrar y comunicar de forma más eficiente los resultados de las reuniones y, sobre todo, de las propuestas que emanen de ellas. La evolución del encuentro los pone, entonces, en la disyuntiva de reducir la convocatoria a niveles que permitan manejar de mejor manera los contenidos y propuestas, de modo de ser más influyentes en la aldea global, con mensajes más finos y profundos, o intentar nuevos diseños para conservar uno de sus atractivos originales, la apertura total a cualquier ciudadano del mundo. En todo caso, los organizadores ya anunciaron que el foro del 2005 volverá a realizarse en Porto Alegre, aunque no esté clara la forma en que se materializará la reunión. El contrapunto de Davos La inicial idea de ser una respuesta al Foro Económico Mundial de Davos en Suiza y demostrar que esa convención de poderosos que trazan los destinos del mundo es ilegítima y sin ninguna representatividad social -y al mismo tiempo decir que una gran porción de la sociedad cree en la existencia de otras fórmulas de organización civil que respeten las diferencias, la autonomía de las ideas y las diferentes formas de articulación y gestión-, ha evolucionado en su forma durante estos tres años y se propone ahora ser más influyente a través de la generación de contenidos, ya con menos evaluación y mucho más proposión. Por eso, Roberto Sávio informó que las nuevas versiones del Foro Social ya no serán, necesartiamente, en fecha paralela a la reunión de Davos, sino cuando se ajusten mejor a las nuevas propuestas que diseñan. De todos modos no se abandonará la contraposición al Foro de Davos, por lo que ya se anunció que en el futuro se convocará a una serie de marchas alrededor del mundo para protestar contra los poderosos oficiantes del nuevo dios mercado y proclamar la paz mundial.
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