Viven en su costado, y solo necesitan la carreta para no mojarse. A veces no hay ni siquiera caballo y le dan a pata no más, total después se prende una fogata para cocinar y pasar el frío. El ripio y la arena los alimenta, la niña tiene hambre, y el animal también necesita comer. Bajo el puente hay una filtración, de donde sacan agua un par de familias; también hay una “casa” donde solo viven quiltros, y viene una abuela que les da comida todos los días, la Sra. Zoila... de los perros. En este lugar el reloj no avanza y el tiempo parece infinito. Mimetizados en el color de su entorno parecen haber estado siempre aquí, es más siempre lo van a estar...
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