PolíticaEconomíaCulturaComunidadDeporte
PortadaMapa del SitioForos de Opinión

Mario Escobar

Corte acogió desafuero de diputado UDI

PPD

Los esfuerzos por perfilar a Fernando Flores

Discusión de marzo

Reforma a la salud se traslada al Senado

Taller de Acción Comunitaria en Valparaíso

En el Cerro Cordillera se hace mágico el futuro

Virtualia

René Thom, el padre de la teoría de las catástrofes

Desnudo de cuneta

El Milico: la historia del conscripto Llanos

Poesía

Spleen de París, pequeños (bellos) poemas en prosa

Tocatas y Conciertos

Cartelesa: Adiós amigo, goodbye my friend (De colección)

CarteDVD

Siempre quise tener un escarabajo amarillo

Foro ciudadano

El voluntariado está barriendo con el individualismo

Fútbol Argentino

Presidente de River mantiene su apoyo a Pellegrini




Háganos su página de inicio

Agréguenos a sus favoritos

 Comunidad | Ver más de esta sección | Enviar | Imprimir

Deudas corporales


Nos terminamos deseando de verdad, a punta de cargar nuestros toqueteos furtivos de erotismo y desnudos mañaneros, de imaginería sexual y magia prestada de lo que fue y pudo haber sido.


Por: Tete Domínguez
Fuente: PrimeraLínea

Hace rato que aprovechaba mis descuidos para tocarme los senos y subir sus dedos morenos por la porción de pierna que dejaba al descubierto el tajo de mi vestido. Era la promesa de un encuentro, de ese que vendría para ponerle atajo a la contradicción vital que abrimos cuando estuvimos juntos sin estarlo.

 

Teníamos una deuda de cuerpos y amores.

 

Lo recuerdo. Sus dedos me recorrieron anhelándola a ella y los míos imaginando a un él que tampoco estaba. Los ausentes nos nublaron la mirada y nos arrojaron al vacío que sorteamos agarrándonos el uno del otro de pura tristeza.

 

Y apegados a la clandestinidad de nuestra trasgresión nos terminamos deseando de verdad, a punta de cargar nuestros toqueteos furtivos de erotismo y desnudos mañaneros, de imaginería sexual y magia prestada de lo que fue y pudo haber sido.

 

Esa tarde era igual que una primera vez. Quizá por eso no hizo lo que le pedí. Se sacó risueño el pañuelo de seda con que cubrí sus ojos para juguetear con un trozo de hielo sobre su pecho y, luego de atraparme para evitar que huyera, me penetró levemente e inició una serie de movimientos cortos, circulares...

 

Era como si tocara de una vez todos los puntos de mi vagina y yo perdiera subrepticiamente el control. Entonces vino lo mejor: comenzó a mezclar esos movimientos leves y redondos con otros más intensos y entró entero. Volvió a salir y así.

 

La excitación prometida, los orgasmos robados y devueltos a sus dueños, nosotros, los únicos capaces de exorcizar esos fantasmas que nublaron nuestros coitos, estábamos juntos al fin.

 

Pero tanto placer no era gratis. “No importa que la ames, le dije. No importa, me voy a colar entre tus sábanas. Esta noche, cuando le hagas el amor a ella, lo estarás haciendo conmigo. No lo podrás evitar”.



Miércoles 1 de Enero de 2003
Volver a Portada de Comunidad 
Portada
MICO
Columnas
Al Minuto

-Suprema designó ministro en visita para caso Berríos (16:30)

- Gobierno optimista por acuerdo en agenda de modernización (16:00)

-Defensor ciudadano presentó las principales denuncias recibidas (15:28)

-Abogado de empresarios confirmó pagos para campañas políticas (13:56)

-Documento que refunda la Concertación se conocerá en marzo (13:15)

-Confusam molesta por no ser incluida en discusión de modernización del Estado (12:50)

-Otra vez más vuelve a subir la bencina(12:30)

Noticias del Día
Sus Opiniones
Opinión del lector
EDITORA GENERAL
Yasna Lewin
REPRESENTANTE LEGAL
Francisco Feres Nazarala
Empresa Periodística La Nación S.A.
Agustinas 1269, casilla 81-d Santiago
Teléfonos: (56-2) 7870252, Fax: (56-2) 7870230