El Consejo Nacional de Gremios de la Salud (CONGRES), evaluó esta tarde positivamente la adhesión al paro de la salud, el que llegó al 90% a nivel nacional según explicaron sus dirigentes. A su vez, reiteraron que están dispuestos al diálogo siempre que el gobierno congele el trámite de la reforma en el Congreso. El presidente del Colegio Médico, Juan Luis Castro, desmintió la marginación del gremio en la reforma así como la falta de voluntad para alcanzar acuerdos, como ha señalado el gobierno en las últimas horas. Por esa razón, Castro explicó que han enviado cerca de 60 indicaciones para los proyectos de ley que dan vida a la reforma. "No se han dado las posibilidades de llegar a un punto de acuerdo razonable en el debate por la reforma", dijo Castro lanzándole la responsabilidad al Ejecutivo. "A mí me duele que en el hospital El Pino hace pocos días las propias autoridades locales hayan suspendido las operaciones para que los médicos fueran a escuchar al vocero de la reforma que es el doctor Sandoval", recordó el profesional. Como es habitual, el dirigente se mostró dispuesto a dialogar, pero exigió señales claras de parte del gobierno en esa dirección y la paralización del trámite legislativo de la reforma en el Congreso. A su vez, el presidente de la Confusam, Esteban Maturana, denunció amenazas de despido y descuentos para los trabajadores que adhirieron al paro. Además, Juan Díaz, presidente de Fenpruss, acusó al Presidente Lagos y a su equipo de trabajo de "soberbios", por no aceptar las propuestas de reforma que dan los gremios. Ministro Artaza Por su parte el ministro de Salud, Osvaldo Artaza, reiteró la posición del gobierno frente a este tema, señalando que no se retirarán los proyectos del Parlamento -una de las principales exigencias de los gremios de la salud- y asegurando que se aplicarán sanciones "justas". "Vuelvo a insistir. No existe paro exitoso, no existe paro que no dañe a la gente más humilde. Estos paros no contribuyen a que los proyectos mejoren. Si el objetivo es una mejor reforma, eso no lo consigue un paro, sino que se consigue aportando ideas, opiniones. Eso es lo que necesitamos", dijo el ministro al realizar una evaluación en la tarde. De este modo, Artaza aclaró que el gobierno no retirará los proyectos que actualmente se encuentran en el Parlamento, porque ello sería -indicó- "una falta de respeto para la gente". "Lo que más quiere el gobierno es la mejor reforma para chilenos y chilenas y ese es el desafío que tenemos por delante", planteó. El ministerio agregó que el ministerio de Salud está recabando antecedentes sobre atenciones y cirugías que hayan sido suspendidas producto de la movilización de los trabajadores de la salud, para proceder a las sanciones correspondientes. En este sentido, Artaza precisó que las decisiones en este tema corren por cuenta de los servicios de salud correspondientes. "El espíritu del Ejecutivo se refleja en la frase 'ni mano dura ni blanda, sino que mano justa' y cada director de servicio tiene que evaluar dichas sanciones", aseveró.
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