A tono con las ácidas críticas de la UDI a los mecanismos de financiamiento expuestos por el gobierno para el plan Auge, el gremialismo puso sobre la mesa una encuesta en la que el 64 por ciento de los encuestados considera que el plan no solucionará los problemas de la salud y el 59 por ciento lo entiende como una mera medida de política de la administración de Ricardo Lagos.
Antes de difundir el estudio el presidente de la UDI, Pablo Longueira formuló una fuerte crítica al gobierno, señalando que es muy probable que este año el país llegue a crecer con dificultad un 3 por ciento.
Luego de reunirse con la directiva de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) Longueira reiteró anteriores declaraciones en el sentido de que “este año no va a pasar nada en Chile”.
La encuesta fue realizada por la empresa Benchmark, el 23 de mayo vía telefónica a mil 300 hogares de las 60 ciudades del país con más de 40 mil electores. Esta misma empresa –ligada estrechamente a los militantes de la UDI- es la que realiza desde 1999 los estudios electorales para el gremialismo.
El sondeo muestra que el 70 por ciento de los escuestados no encuentra lógico que el plan Auge se financie quitando el subsidio estatal a las licencias maternales y un 43 por ciento afirma que la más afectados por esta medida será la clase media, mientras un 38 por ciento asegura que serán los sectores más pobres del país. El 64 por ciento de los encuestados cree que el Auge no solucionará los problemas de la salud pública y el 59 por ciento considera que la propuesta de la administración laguista es sólo una medida política.
En ese contexto, Longueira destacó que en el sondeo el 50 por ciento aseguró que los anuncios presidenciales del 21 de mayo fueron “improvisados y conflictivos” y un 82 por ciento agrega que el mandatario debió haber expuesto un mecanismo detallado de cómo combatir el desempleo.
Un 80 por ciento cree que el impuesto al diesel afectará su presupuesto familiar y el 47 por ciento que serán los sectores de escasos recursos los más perjudicados.
Además de la reforma a la salud, la encuesta preguntó sobre el Programa Chile Solidario. Al respecto, un 72 por ciento se declaró de acuerdo en que el Estado debe impulsar “a los individuos a que encuentren trabajo y a no subsidios para no hacer nada”.
Hace poco más de un año la UDI cambió radicalmente su eje de acción política, al despojarse de la defensa a ultranza de la dictadura para enfocarse a la lucha contra la pobreza durante la presente década. En ese sentido, a todas las luces, el giro social que reflejó el mensaje del 21 de mayo copa y limita los márgenes de acción del gremialismo de aquí al 2005.
Sin embargo, para Longueira el sondeo demuestra, una vez más, que la gente “quiere solucione concretas a los problemas y no nuevas campañas comunicacionales burdas”. En su clásico estilo, el timonel gremialista precisó que el gobierno “tiene que comprender que la gente no come ni trabaja por campañas comunicacionales”.
Más adelante, criticó a la izquierda de cometer históricamente el mismo error al creer que beneficia a la clase media y a los pobres, pero siempre termina provocando retrocesos en la distribución del ingreso, perjudicando especialmente a estos sectores.
Junto con reiterar, en innumerables ocasiones, que tanto el Auge como el Programa Chile Solidario corresponden a “shows” montados por el gobierno aseguró que queda en evidencia que no existe una política social de la actual administración.
En ese contexto aseguró que si existen irregularidades en el funcionamiento de las isapres responden a la “ineptitud de las autoridades para fiscalizarlas”. Hizo notar que el subsidio que se pretende entregar en noviembre a las familias indigentes es una “maniobra para sortear la encuesta Casen del 2002”.
El timonel garantizó que la UDI comparte criterios y objetivos del plan Auge, puntualmente las garantías explícitas de algunas enfermedades, sin embargo recordó que ésta puede perfectamente financiarse con los 600 millones de dólares adicionales que iba a obtener el Estado al aprobar el año pasado en el Congreso la ley de evasión tributaria.
Para la UDI, la actitud confrontacional del gobierno es la que impide al país reactivarse y generar empleos. En esa línea, paera Longueira deben primar acuerdos como el suscrito por él con el ministro José Miguel Insulza en torno a la Ley de Rentas II, para garantizar un trabajo político serio.
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